Valeria puso el informe sobre la mesa antes de que Alice terminara el café.
No era largo. Tres páginas, dos anexos bancarios y una sola línea destacada en amarillo que bastó para que el aire del despacho cambiara de temperatura.
La coordinadora auxiliar de boda, contratada cuatro semanas atrás a través de una agencia de eventos aparentemente limpia, había recibido un depósito en su cuenta personal el mismo día en que Alice confirmó con Eduardo la fecha definitiva, la sala interna y la lista pre