Los dos correos llegaron antes de que Alice terminara el café.
El primero era de Carmichael, el inversor que había hecho la pregunta por escrito después de la reunión con los fondos. Breve, directo, sin adornos: Señorita Miller, agradezco su gestión del jueves. Si Walton Corp decide revisar su posición, estaré disponible para una conversación sobre estabilidad del accionariado.
El segundo venía de la agencia de calificación crediticia que seguía al Hotel Miller desde la expansión del año anterio