50. El reino en juego
Zulema había ganado la protección de Sonya, la mujer que Kael deseaba, y ahora parecía tener el favor del rey, un favor que Kael no estaba dispuesto a aceptar sin luchar. Pero lo que él no sabía era que en la oscuridad de sus propios aposentos, dentro de los muros del palacio, otros secretos de amor y odio tomaban forma. Los pasiones reprimidas de otros miembros del palacio, los celos, los rencores, todo se había acumulado a tal punto que el propio reino empezaba a tambalear.
Nizarah, la tercer