40. La Marca del Poder
La misión había sido un éxito, pero algo dentro de él no podía sacudirse la sensación de que había algo más entre ellos, algo que no se podía borrar simplemente con una victoria. ¿Qué quedaba para ellos dos después de todo esto?
El guerrero que había intervenido se inclinó ante Alexander, respetuoso pero también con la mirada fija en su líder.
—La hemos capturado, mi señor. Ahora, ¿qué haremos con ella? —preguntó con voz baja, casi cautelosa.
Alexander miró a Celeste, tirada en el suelo, y susp