El interior del coche estaba en penumbra, pero afuera, al frente, estaba la zona más próspera de toda Palmas Doradas.
Las luces brillantes se filtraban a través de las ventanillas del coche, iluminando el rostro joven y apuesto de Theo, añadiendo profundidad a sus facciones. A primera vista se veía muy misterioso, haciendo imposible descifrar sus verdaderas intenciones.
Al escuchar que Theo se mudaría, Jazmín se sintió un poco infeliz, pero no entendía por qué se sentía así. Solo preguntó en voz