Por la noche, Susana recibió un mensaje de texto.
Enviado por Héctor, solo una palabra: [Gracias].
Lo miró en silencio por un rato, luego dejó el teléfono, sin responder ni una sola palabra. Pensó que Héctor también sabía que ella no querría tener más contacto, por eso no se había presentado personalmente, sino que había dejado que el director del hospital se encargara.
En cuanto a la bondad, eso no era necesariamente cierto, solo que casualmente lo conocía.
Los Duarte tratando a su hijo, vendie