Capítulo 387
Susana se subió al auto.

Seguía lloviendo, en el parabrisas de enfrente se había pegado una hoja amarillenta y marchita. Susana encendió los limpiaparabrisas, las escobillas negras se movían de un lado a otro, pero era inútil, esa hoja húmeda seguía en el mismo lugar.

Susana se recostó en el respaldo de cuero, mirando el resplandor acuático del exterior.

No amaba profundamente a Héctor.

Pero la traición de Héctor la hizo sentir como si hubiera regresado a la infancia, a esa tarde desgarradora.

S
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP