Encontró a Jazmín en el cuarto de Lisandra, sentada haciendo tarea.
Bajo la luz amarillenta, Jazmín escribía trazo por trazo, muy concentrada.
Su carita blanca, delicada y alargada, era idéntica a Lucas.
A un lado, Lisandra la acompañaba, con expresión de ternura, mirando a Jazmín sin parpadear, toda llena de orgullo.
Jazmín era hermosa y tenía las mejores calificaciones de todo el grado.
Como abuela, por supuesto estaba muy feliz.
Se escucharon pasos en la puerta, Lisandra alzó la vista, era Su