—¿No eres soltera? No deberías tener ese tipo de preocupaciones.
...
El dorso de su mano rozó su brazo, con un toque sugerente, pero inmediatamente la soltó.
Susana había tenido un día agotador, no quería enredarse con él, pero tampoco podía perder la compostura en este momento, se las arregló para decir:
—Si soy soltera o no, no tiene relación. En estos dos años nunca me he quedado a cenar. Señor Uribe, por favor déjeme pasar.
—Señor Uribe.
Lucas saboreó ese título y sonrió un poco.
Pero esa so