Susana no lo negó y asintió:
—¡Sí!
Se acercó y presionó el botón del elevador, pero inmediatamente Lucas la empujó contra la pared. Los azulejos lisos le dolían en la espalda:
—Lucas, ¿qué te pasa?
—¿No debería alterarme?
—Todo estaba bien, Susana... ¿qué tipo de hombre buscas?
—¿No te satisfago o no acompaño a Jazmín? Ahora ni siquiera voy a reuniones sociales, ando todo el día detrás de ti, ¿y todavía buscas otros hombres?
...
Susana levantó la cabeza, forzada contra los azulejos.
Se rio:
—Lo