Aitana no veía con buenos ojos al señor Mesa.
La señora Mesa había muerto hace seis meses y Álvaro ya se quería volver a casar, además tenía un hijo de más de 10 años. Las segundas nupcias siempre traen problemas. Susana no debería abandonar su carrera profesional.
Aitana lo pensó y desde una perspectiva personal le aconsejó:
—Susana, por Jazmín, piénsalo de nuevo. Aquí en el Grupo Innovar ya llegaste al tope, pero en un par de años puedo darte el uno por ciento de las acciones. Aunque no se com