—Sí, lo dijimos. Pero te recordé algo aquella noche que parece que tu arrogancia decidió ignorar —ella se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en la mesa, invadiendo mi espacio—. Te recordé que el uso de condón no siempre es un cien por ciento seguro. Los métodos fallan, Dominic. La vida sucede a pesar de tus planes y tus murallas. Y lo que pasó esa noche en la habitación me dio la respuesta a una pregunta que no me atrevía a hacer.
Hice ademán de interrumpirla, pero ella siguió adelante,