Chloe Donovan
El silencio de Liam era un ruido ensordecedor que retumbaba en cada rincón de la mansión. No me escribía, no contestaba mis llamadas, y esa ausencia comenzó a pudrir el aire que respirábamos. Sin su presencia, el equilibrio precario de los Blackwood terminó de romperse. La casa, que ya era fría, se volvió sombría, un mausoleo de mármol donde los fantasmas del pasado y los errores del presente caminaban a plena luz del día.
Mia fue la que más rápido descendió al abismo.
Verla autod