—Porque si ya decidiste quedarte con él, Valeria, entonces necesito saberlo ahora.
La frase cayó con tanta fuerza dentro del despacho que por un instante fui incapaz de responder.
La mirada de Adrián seguía fija sobre mí, mientras la respiración pesada de Marco seguía escuchándose a través del teléfono, esperando una respuesta que de pronto ya no sabía cómo darle.
Abrí apenas los labios intentando decir algo, cualquier cosa que terminara de romper aquella tensión insoportable atrapada entre ambo