Eleni se desperto varias horas despues, Otto ya tenia preparado un mini almuerzo solo para ellos dos.
—Gracias— le dice ella mientras toma asiento junto a él.
—No tienes que agradecerme, has pasado por mucho. Espero que te guste, me quedo deliciosa.
En ese momento el telefono de Eleni volvió a sonar dentro de su bolso que estaba sobre el sofá.
—¿Me pasas mi celular? está en mi bolsa.
—Por supuesto.
Otto tomó el celular al ver que se trataba de la abuelita de Eleni y, sin pedir permiso, cambió l