NARRADOR OMNISCIENTE
La ciudad no se detuvo por la tragedia; nunca lo hace. Pero para quienes pertenecían a ese pequeño mundo donde él era el centro de todos, el tiempo se dobló sobre sí mismo y quedó reducido a un único punto negro: la noche en que Jareth Lombardi, no regresó a casa.
El rumor corrió con rapidez; el auto del empresario Jareth Lombardi habia caído por un acantilado la noche en que lluvia rubia sobre todo Nueva York. La policía y demás organizaciones ayudaron con el rescate que