POV JARETH
El whisky sabía a todo menos a alcohol. Ni el ardor en la garganta ni el humo del puro lograban apagar lo que me estaba consumiendo por dentro. Cerré los ojos, recostado contra el sofá de Crimson Grip, rodeado de ruido, risas falsas, perfumes y cuerpos que se vendían con una sonrisa.
Cada vez que aspiraba el humo, la veía en mis malditos recuerdos. Y cada vez que una de esas bailarinas rozaba mi piel, era su rostro el que se aparecía, quemándome más que cualquier fuego.
—Alejense.— o