Le recordaré, Cuánto nos amamos.
NARRADOR OMNISCIENTE
El silencio se hizo eterno en la habitación. Samantha estaba furiosa y quería destrozar al idiota de su marido. Jareth sonrió con malicia; Javier había olvidado el carácter del demonio de su madre y se había echado la soga al cuello.
—Me imagino que si le aconsejas eso a tu hijo… —Samantha apretó los puños con fuerza; las uñas se le clavaron en la palma mientras luchaba por no gritarle y tensó la mandíbula tratando de contener todo su enojo—… es porque tú también tienes una