POV ISABEL
Olivia y yo estábamos en la estación de policía, pero en cuanto vi que Sam había llegado, el miedo y la desesperación me paralizaron. No fui capaz de entrar.
No estaba lista para enfrentar esta realidad. Las manos me sudaban, el corazón golpeaba como si quisiera salirse de mi pecho. Sentía que ya había recorrido cada rincón del departamento de Olivia sin descanso, como un animal enjaulado buscando salida.
Esperaba que Sam llamara o viniera aquí. La conozco… querrá que le dé una buena