Kalen dejó de mirar a Ana en cuanto su madre soltó lo que dijo, él miró a la puerta igual que la rubia descolocada frente a él. ¿Qué hacían esos dos ahí? ¿Cómo es que decidieron visitarlo justo en ese instante?
―Qué agradable bienvenida. ―Aiden enarcó una ceja, esos dos pareciese que les dará un infarto de la impresión. ―Señora Deany. ―La mujer agrandó la sonrisa y los saludó a ambos.
―Bienvenidos. ―Miró a Osiris. ―Majestad. ―Inclinó la cabeza.
―Por favor, no haga eso. ―Osiris se incomodó, e