Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta
Busco ropa en uno de los cajones gigantes del armario, me la pongo y salgo de la habitación con cierta cautela, bajo los escalones con cuidado y llego a la puerta principal, a lo lejos puedo ver una silueta de pie y me apresuro hasta llegar a su lado.
—Hola—Omar se estira con sus manos en los bolsillos—Pensaba que no vendrías.
—Tú me solicitaste, pero la verdad es que no







