Mundo ficciónIniciar sesiónLa recepcionista del restaurante me mira con mala cara y junto mis cejas, ¿qué hice para estar en esta situación?
—Esta confirmado señorita Irina de Dhall, puede pasar cuando desee —una de las camareras sonríe en mi dirección con amabilidad y me indica el camino detrás de unas grandes cortinas rojas.
Juro que el corazón en mi pecho se quiere salir y ni siquiera he visto q







