Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo treinta y ocho
Brianna entra y cierra la puerta de golpe. Vaya, al parecer hoy todo el mundo está enojado—Tonta rosada esa—junto mis cejas.
¿Rosada?
—¿Qué tienes? —pregunto sin vacilar y ella abre y cierra la boca.
—No es nada, vengo por ti—me tiende una bolsa de ropa—ponte eso, cuando estás lista me avisas y entro para llevarte







