Si bien la placentera emoción que había vivido junto a James, le llenaba el alma, Sofia no dejaba de sentirse inquieta, casi no había podido dormir por tanta incertidumbre que sentía. Y es que Aidan, una vez que ella se había quedado sola, había logrado sembrarle la semilla de la duda, el joven conocía el poder de persuasión que poseía sobre ella y como se había jurado usar todas las armas que tenía a su alcance para ganarse el amor de su mejor amiga, no tuvo prurito alguno en hacerlo.
_ Sofi