A Sofia le pareció muy extraño el hecho de que esta vez James estuviera sin sus guardaespaldas y aun más extraño; sin Peter a su lado.
_ ¿Dónde están todos? _ le dijo perpleja cuando James le abrió la puerta del lado del acompañante.
Él esbozó una hermosa sonrisa de lado, yéndose rápidamente a su lugar sin responderle nada.
_ ¿No confías en mi como conductor? _ bromeó _ Pues sé conducir y muy bien, por cierto. Les he dado el día libre a todos...
Sofia se encogió de hombros.
_ Pues bie