Capítulo 81. La factura del divorcio 2.
—¿Por las buenas? —Sandra soltó una carcajada estridente y se acercó hasta quedar a pocos centímetros de su rostro—. Tú no conoces el significado de esa frase. ¿Crees que soy idiota, Gerardo? Sé exactamente por qué te urge tanto firmar los papeles ahora, después de dos décadas de hacer el papel del marido ejemplar frente a la alta sociedad.
Gerardo desvió la mirada, tensando el cuello.
—No sabes lo que dices.
—Hablo de Leah —sentenció Sandra. Pronunció el nombre con un asco profundo—. Tu patéti