Capítulo 12. El rescate de su madre.
Emma cruzó las puertas del Hospital Mount Sinai casi sin aliento.
Esperaba encontrarse con la misma enfermera que siempre le exigía los pagos atrasados y la miraba con lástima, pero esta vez fue muy diferente.
El director del hospital en persona la estaba esperando en la recepción.
—Señorita Castellanos, por favor, acompáñeme —le dijo el hombre, tratándola con un respeto que Emma jamás había recibido.
Subieron al último piso. Ya no había pasillos grises, ni olor a medicina barata. La llevaron a