La rueda de prensa fue un éxito total. La opinión pública, que al principio dudaba, se volcó completamente a favor de Valeria al ver las pruebas médicas y la firmeza de su discurso. Fabricio, que estaba viendo la transmisión desde un bar, vio cómo su abogado —el de la parada de autobús— recogía sus papeles y se marchaba sin decir palabra.
"¡Oye! ¿A dónde vas?", gritó Fabricio.
"Esa mujer te ha destruido, Fabricio", respondió el abogado. "Si sigo representándote, el colegio de abogados me quitar