Leo asintió. Hizo una señal a los guardias, quienes simplemente cerraron las cortinas motorizadas de la entrada principal, borrando a Fabricio de su vista. El silencio volvió a reinar en el vestíbulo.
"Eso es defenderse, Luca", explicó Leo mientras regresaban al ascensor. "No le diste lo que quería. Él quería que lloraras, que corrieras hacia él o que le gritaras. Pero le diste tu silencio. El silencio es el escudo más fuerte contra los necios."
Al llegar de nuevo al penthouse, Jazmín corrió ha