Aquella noche, Valeria notó a Leo inquieto. Estaban en la cama, con el sonido de los grillos de la Toscana entrando por la ventana abierta.
"¿Qué pasa, Leo? Fue la llamada de Robert, ¿verdad?", preguntó ella, buscándole la mano.
Leo suspiró, decidiendo no ocultarle nada. "Fabricio ha aparecido. Está intentando extorsionarnos usando la prensa. Dice que la adopción no es válida".
Valeria se incorporó, sintiendo un frío que no tenía nada que ver con la noche italiana. "Él no los quiere, Leo. Los d