Al día siguiente, Valeria y Leo pasaron por la oficina con los trillizos (Mateo, Alessandro y Sofía) para una visita rápida. Sin embargo, en un descuido de Leo (que se quedó atrapado en una llamada de seguridad), los bebés —que ya empezaban a gatear a velocidad de escape— se metieron en el estudio de Alice.
Cuando Ethan entró a buscar a su hermana, se quedó petrificado. Los trillizos habían encontrado las pinturas acrílicas de Alice.
—¡Oh, por Dios! —exclamó Ethan.
Mateo y Alessandro habían est