El Ministro, antes de ser esposado y llevado por la Interpol gracias a los datos de Ethan, intentó una última jugada: demandar a la familia por "espionaje ilegal y alteración del orden público".
—Su Señoría —dijo Oliver, poniéndose la toga con una solemnidad que hacía que la sala del juzgado pareciera una catedral—, mi cliente, el Sr. Ethan Ferrer, no hackeó un sistema. Simplemente realizó una "auditoría de transparencia arquitectónica no solicitada".
Ethan, sentado al lado de Oliver, le susurr