Mientras Valeria se alejaba hacia la montaña, Mía tenía otra misión pendiente. Antes de irse, regresó a la sede de Selene Global. No fue a buscar a Leo, sino que se dirigió directamente al nuevo despacho de Sienna Moretti en la planta de análisis.
Sienna estaba sentada frente a su ordenador, revisando unas gráficas con una calma irritante. Al ver entrar a Mía, no se inmutó.
"Vaya, la artista de la familia. ¿Vienes a pedirme consejo sobre el color de tu próxima colección o a quejarte por el aire