CAPÍTULO 275. A paso firme.
Capítulo 275
A paso firme.
La mañana entró con luz clara y sin novedades estruendosas. Esa calma era relativa, todos sabían que era la calma antes antes de la tormenta.
En la sala del hospital, Gabriel llegó temprano y se instaló junto a la cama de Isabela. Ella había pasado la noche con fluctuaciones, pero la respiración era estable y los signos estaban dentro de lo previsto. Era una buena noticia moderada.
—¿Dormiste algo? —preguntó Isabela en voz baja al verle.
—Un rato —respondió él—. Me senté en la sala y cerré los ojos. No dormí de verdad.
Ella sonrió con la debilidad de quien sabe que la broma lo que busca es salvarlos a ambos.
—Me alegra que estés aburrido de vigilias —dijo—. Eso significa que estás bien de ánimo.
Gabriel tomó su mano.
—Estoy aquí —contestó—. Y no pienso irme.
En ese momento entró Valeria. Tenía la carpeta cerrada y mirada firme.
—Durán va a recibirnos a las tres —dijo—. Quiere ver los documentos sellados y las copias que enviamos.
—Perfecto —respondió Gabriel