CAPÍTULO 272. Líneas visibles.
Capítulo 272
Líneas visibles.
El amanecer encontró a Gabriel en la misma silla rígida frente a la habitación de Isabela. No había cerrado los ojos; cada minuto contaba. Cada llamada podía inclinar la balanza. No quería que el tiempo se le escapara de las manos.
Valeria volvió enseguida. Vino directo al sitio donde estaban los otros y dejó la carpeta sobre la mesa.
—Hay dos movimientos —dijo seriamente—. Uno en redes; otro en medios locales. Intentan normalizar el accidente. Una jugada demasiado