CAPÍTULO 272. Líneas visibles.
Capítulo 272
Líneas visibles.
El amanecer encontró a Gabriel en la misma silla rígida frente a la habitación de Isabela. No había cerrado los ojos; cada minuto contaba. Cada llamada podía inclinar la balanza. No quería que el tiempo se le escapara de las manos.
Valeria volvió enseguida. Vino directo al sitio donde estaban los otros y dejó la carpeta sobre la mesa.
—Hay dos movimientos —dijo seriamente—. Uno en redes; otro en medios locales. Intentan normalizar el accidente. Una jugada demasiado obvia.
Silvio sostuvo el teléfono con una mano, revisando mensajes.
—Salieron versiones antes de que la policía emitiera el informe —añadió—. Eso no es casual. Lo planificaron, una jugada limpia para hacernos retroceder.
Diego apareció con una memoria externa en la mano.
—Traje la cámara del comercio —dijo—. El dueño lo hizo en confianza. Dice que le pidieron grabaciones anoche y que se negó.
—¿Qué viste? —preguntó Gabriel.
—Lo mismo que ustedes, pero con más ángulo —respondió Diego—. El sedán