CAPÍTULO 273. Bajo observación.
Capítulo 273
Bajo observación.
La mañana siguiente no trajo novedades ruidosas. Y eso, para Gabriel, fue una señal. Cuando el silencio se alargaba demasiado, significaba que alguien estaba calculando.
Isabela seguía inconsciente. Los monitores marcaban valores estables, sin sobresaltos. El médico había sido claro: no había daño cerebral severo, pero el cuerpo necesitaba tiempo. Nada más. Nada menos. Tiempo era justo lo que sentían que les querían quitar.
Gabriel revisó el teléfono sin prisa. No