CAPÍTULO 265. Lo que ya no se puede detener.
Capítulo 265
Lo que ya no se puede detener.
Gabriel cerró el archivo y dejó el computador abierto, como si todavía esperara que algo más apareciera solo. No pasó. Lo que había allí era suficiente. Demasiado.
—¿Eso es todo? —preguntó Isabela desde el otro lado de la mesa.
—Es lo que necesitaba —respondió él—. Y es peor de lo que pensábamos.
Isabela se levantó despacio y se acercó. No miró la pantalla de inmediato. Primero lo miró a él.
—Dímelo sin rodeos.
Gabriel respiró hondo.
—No es un proyect