CAPÍTULO 264. Antes de que todo arda.
Capítulo 264
Antes de que todo arda.
En el penthouse, Gabriel llevaba más de dos horas frente a la pantalla cuando Isabela entró al despacho sin hacer ruido. No preguntó si podía pasar. Ya no lo hacía.
Desde hacía días, ese espacio era compartido aunque nadie lo hubiera dicho en voz alta. Era de esos pocos lugares en los que ambos conseguían sentir un poco de paz.
—¿Encontraste algo? —preguntó ella, apoyándose en el marco de la puerta.
Gabriel no respondió de inmediato. Terminó de revisar un archivo, cerró una ventana y luego giró la silla hacia ella.
—Más de lo que esperaba —dijo él, con una expresión cansada—. Y menos de lo que necesitamos.
Isabela se acercó y se sentó frente a él. En la mesa había carpetas abiertas, capturas de pantalla, listados con nombres y fechas. Nada estaba ordenado con precisión; todo estaba dispuesto para ser usado rápido.
—¿Qué tan grande es? —preguntó.
—Más de lo que vimos en los laboratorios —respondió Gabriel—. No es solo el proyecto de aceleración de