CAPÍTULO 261. El costo de permanecer.
Capítulo 261
El costo de permanecer.
Teresa llevaba más de una hora despierta en el área de monitoreo cuando Saira entró a la habitación. No fingió dormir, como hacía antes. Ya no le servía. Había aprendido que mostrarse alerta.
—Llegaste antes de tu hora—dijo Teresa, sin levantar la voz, pero atenta a los gestos de la joven guardia.
Saira dejó la bandeja sobre la mesa metálica. Revisó el suero, el monitor, el sensor del pulso. Todoestaba en orden.
—Cambio de turno —respondió—. Hubo ajustes en