CAPÍTULO 131. Piezas de un engranaje perfecto.
Capítulo 131
Piezas de un engranaje perfecto.
Isabela repasó las fotografías por tercera vez, como si el gesto de mirar con más atención lograra que los rostros revelaran secretos.
En la mesa del penthouse, entre expedientes y tazas de café vacías, las imágenes de archivo de las Clínicas Herrera se multiplicaban: plantillas con batas impecables, pasillos brillantes, tarjetas de identificación que mostraban nombres y cargos. Entre ellas, buscó la cara que Elena había descrito con voz tembloros