—Sí, te lo prometo, nadie sabrá nada de esto. Además, tú ya conoces esta habitación, ¿verdad? ¡Entonces investiguémosla juntos!
—Está bien... soy hija de Samuel y Elia. Pero desde que Samuel murió, no sé dónde está mi madre. Volví aquí porque estoy convencida de que puedo encontrar alguna pista sobre su paradero —Lyra finalmente reveló sus intenciones.
Aunque Adrian ya le había advertido que no confiara en ningún miembro de la familia Marino, Lyra no podía negar que veía sinceridad en los ojos