Asya esta vez tira con más fuerza para quitar el brazo de él sobre su cuerpo. Ilayen no despertaría después de todo. Lo escuchaba gruñir, pero solo era una respuesta normal de su instinto. Él frunció el ceño cuando ella por fin logra hacer un hueco en su brazo y se deslizó hacia afuera de la cama cayendo con un golpe seco ya que sus piernas no tenían fuerza alguna. Estaban tan entumecidas que tras cambiar de posición comenzaron a picar y ella las golpeó levemente para ayudar a que la sangre cir