Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana en la posada White Hart era fría y húmeda. Ashford se presentó allí sin anuncio, con la capa todavía empapada del rocío, y pidió que le condujeran al cuarto trasero, donde acostumbraba a escuchar noticias lejos de oídos ajenos. Tenía la mirada de quien buscaba respuestas que no siempre llegan con cortesía.
El espía de la ci







