Mundo de ficçãoIniciar sessãoDos noches después, cuando la luna era solo una sonrisa pálida tras los cirros, Eleanor se deslizó como un fantasma por el sendero oculto que serpenteaba hacia las ruinas de la iglesia.
Clara había vigilado desde la ventana hasta que el último criado se retiró y todo el pasillo quedó sumido en sombras profundas; luego, con un leve apretón de manos que tra







