Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer apenas despuntaba, tiñendo el horizonte de un azul pálido y lavanda. Eleanor, cubierta con una capa de lana azul oscuro que la mimetizaba con las sombras, se escabulló de Ashbourne por la puerta del jardín que daba al bosque.El rocío mojaba sus botines y el aire frío le enrojecía las mejillas.
La breve nota, entregada horas antes por la mano discreta







