Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire en el penthouse de Tariq Al-Farsi se había vuelto tóxico, pesado, cargado de una inminente tempestad. Zeina, con el atuendo de seda de la mañana todavía puesto revisaba la correspondencia en la mesa de entrada, un gesto que en su cultura sería impensable, pero que en su desesperación se había vuelto oportunista.
Entre las cartas de la administración del edificio encontró un sobre discreto, engrosado, con el membrete







