Capítulo 33 — Presa de mi propio destino.
Estuve tres días sin saber de Alex después de la recaída de su madre.
Papá había decidido que lo mejor para él era que permaneciera unos días cuidando a su mamá hasta que estuviera lo suficientemente bien como para concentrarse de nuevo en el trabajo. Mientras tanto, yo estaría bajo el cuidado de Roger.
No pude negarme a aquella orden de papá.
¿Cómo hacerlo?
Yo también estaba de acuerdo en que lo mejor para Alex era pasar todo el tiempo que pudiera al lado de su madre, y ahora más que nunca.
No