El rostro que aquella mujer puso era poesía pura; su mandíbula se había desencajado y parecía que los oídos le iban a sangrar al escuchar tal cosa.
—¿Qué es lo que está diciendo, Sor Pilar?
—Lo que has escuchado, recientemente Aleksander se casó con Brielle y, pues, creo que deberías felicitar a su bella esposa; al final de cuentas, siempre te has jactado de ser una mujer muy madura y que el pasado se queda en el pasado.
—No pienso felicitar a una mujer que es una perfecta desconocida para mí; debería dejar de decir tantas tonterías, Sor Pilar. Creo que es necesario que se tome unas buenas vacaciones porque tanto trabajo le está haciendo mal para su cabeza.
—No lo sé, siento que de alguna manera solo quieres librarte de felicitar a Brielle por su reciente matrimonio con Aleksander. Pero sí, tienes razón al decir que necesito unas buenas vacaciones. —Sor Pilar me miró. —Querida, tengo entendido que tienes una granja; me gustaría ir de visita a ese sitio. Quiero relacionarme con animal