Brielle tenía razón con lo que decía; no me había dado cuenta de que el matrimonio que le había ofrecido por un motivo en concreto, ahora llegaba a su final al haber alcanzado el objetivo esperado.
—Tienes razón, no lo había pensado de esa manera —parpadeé tratando de procesar la noticia—. Bueno, supongo que el momento de hablar con Chase para que tramite nuestro divorcio finalmente ha llegado. Solo espero que no te alejes de mí; en serio que quiero seguir viendo a las niñas.
—Sí… Además de eso, tienes un bebé que viene en camino; no te voy a alejar de él, en serio que no. Solo queda esperar a que Chase venga a arreglar las cosas para que así podamos divorciarnos conforme a la ley manda.
Brielle se levantó y caminó en dirección a la salida; quería detenerla, decirle que no me deseaba divorciar de ella.
—¡Brielle! —Espera un momento —ella se detuvo en la mitad de la oficina—. Quiero decirte algo, necesito hacerlo ahora antes de que me pueda acobardar.
—¿Qué es lo que sucede? —sus manos