Sentí como la sangre se me helaba, mis labios temblaron y al final bajé la cabeza. No era posible que él me reconociera. ¿Por qué tenía que estar pasando por todo esto?
—Vaya, en serio que tu currículum es sumamente bueno —el señor Lennox comenzó a leer esto—. No veo ningún problema con darte el puesto de ayudante de cocina; tu jefa va a ser Brielle León.
Cuando el señor Lennox dijo esto, aquel hombre se sorprendió y comenzó a buscarme con la mirada. Nuestros ojos se encontraron y supe que el infierno se iba a desatar en estos momentos.
—No puedo creerlo, en serio que esto es increíble —la sonrisa de Fernando fue amplia—. ¿Quién diría que iba a encontrar a mi adorada sobrina en este sitio? No tenía idea de que eras la chef de este sitio.
—¿Él es tu tío? —el señor Lennox preguntó con asombro mientras uno de sus dedos señalaba a este hombre—. Vaya, en serio que el mundo es un pañuelo. Ahora con más razón le voy a dar la bienvenida a mi restaurante.
¿De qué manera le podía decir al señor